Recomendación de cine (Edualter)

Edualter como web especialista en cine de convivencia y derechos humanos recomienda películas para trabajar:

  • La paz
  • La interculturalidad
  • El mundo del trabajo
  • Las relaciones norte-sur
  • Los desórdenes del subdesarrollo
  • Sobrevivir y resistir en el sur
  • Medio ambiente
  • Derechos humanos
  • Interculturalidad
  • Antimilitarismo
  • Género, mujeres

Trabajar la convivencia con el cine (Cine y Salud)

El programa Cine y Salud del Gobierno de Aragón recomienda una serie de películas para trabajar Temas de Convivencia con el cine:

  • Convivencia y Racismos (Cine norteamericano)
  • Convivencia y Racismos (Cine europeo)
  • Nazismo y antisemitismo
  • Apartheid sudafricano
  • Documentales o reportajes televisivos
  • Convivencia y Tolerancia
  • Recomendables para el aula

Repertorio de buenas prácticas

Repertorio de buenas prácticas para mejorar la convivencia en el centro.
artículo de Cuadernos de Pedogogía nº359. Francisco Luna, 9 páginas.

Principios de intervención educativa

En su libro Resolución de conflictos en el aula (2003), Juan Vaello explica con precisión, ingenio y sencillez 15 Principios de Intervención Educativa para mejorar la convivencia en cualquier centro educativo.

Método de Pikas

Método Pikas (resumido)

Cuento de Convivencia (erizos)

cuento..

Durante la era glaciar, muchos animales morían por causa del frío.
Los erizos, percibiendo esta situación, acordaron vivir en grupos; así se daban abrigo y se protegían mutuamente.
Pero las espinas de cada uno herían a los vecinos más próximos, justamente a aquellos que le brindaban calor.
Y por eso, se separaban unos de otros.
Pero volvieron a sentir frío y tuvieron que tomar una decisión: o desaparecían de la faz de la tierra o aceptaban las espinas de sus vecinos.
Con sabiduría, decidieron volver a vivir juntos.
Aprendieron así a vivir con las pequeñas heridas que una relación muy cercana les podía ocasionar, porque lo realmente importante era el calor del otro. Y así sobrevivieron.

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, es aquella donde cada uno acepta los defectos del otro y consigue aceptación para los suyos propios. Donde el respeto es fundamental!!!!!.
ANÓNIMO

Respuestas ante el conflicto

TIPOLOGÍA DE RESPUESTAS ANTE EL CONFLICTO
Ante un conflicto se pueden establecer tres niveles de respuestas. Imaginemos una línea recta que representa la gradación de intensidad de dichas respuestas. En un extremo estaría situada la forma violenta, en el centro la asertiva y en el otro extremo la forma de inhibición.

Agresividad —————————–Asertividad—————————-Inhibición
*______________________*________________________*
Los dos extremos no conducen a la resolución de conflictos. La agresividad genera fácilmente más agresividad, y la inhibición no es resolutiva dado que no afronta el conflicto, lo elude, creando un malestar interno y un gran sentimiento de injusticia.

La forma asertiva se basa en exponer lo que uno piensa sobre el problema, pero controlando emocionalmente su actitud y sin olvidar a la otra u otras personas que también se encuentran afectadas por el mismo problema. No existe un punto óptimo de asertividad, cada persona tiene que encontrar su justa medida.

Si volvemos a la imagen de la línea recta, es lógico pensar que un individuo que parte del extremo agresivo tiene una medida asertiva distinta a la de otra persona que ya tiene como punto de partida en sus respuestas un cierto grado de asertividad. Es importante tener muy presente este hecho, es decir el punto de partida, para poder observar el grado de mejora de nuestros alumnos a lo largo de la aplicación de programas de prevención.

Para conseguir esta tendencia asertiva es necesario trabajar:
- Las habilidades cognitivas.
- Las habilidades emocionales.
- Las habilidades de conducta.

22) La formación del profesorado

La formación del profesorado ante los retos de promoción de la convivencia y prevención de la violencia
(Torrego – 2005) 24p

Dirección a tomar

Convivencia: ¿qué dirección tomar?
13 de diciembre de 2006

De nuevo nos hemos encontrado con otra oleada de noticias y debates públicos sobre la convivencia en los centros educativos (o más bien, sobre los problemas de convivencia). En realidad, nada nuevo, ¿o sí? Quizás, según los sucesos más recientes de los que tenemos información o experiencia directa (como profesionales, como estudiantes, como padres y madres) tendemos a ver el asunto con más angustia o con más relajación. A veces, justo después de criticar el alarmismo de los medios de comunicación o de algunos colectivos interesados nos encontramos con un caso que nos desconcierta, y que, cómo no, nos alarma. O al contrario (que también pasa).

En realidad, ni angustia ni relajación parecen las actitudes más adecuadas. Cierto es que “algo pasa”, que la conflictividad (negativa) ha aumentado o que sorprende la banalización de la violencia a la que se puede llegar (grabar en vídeo una pelea e incluso una agresión). Esto es tan cierto como que las aulas no son habitualmente campos de batalla habitual, o tan verdad como que los centros que abordan de verdad el problema hacen que las cosas marchen (en general) de una manera muy distinta a aquellos centros en los que no se hace (si han sido marcados como centros-gueto, la cuestión se complicará). Y no es menos cierto que en este tema se mezclan asuntos muy distintos (convivencia entre el alumnado, ambiente de clase, relaciones alumnado-profesorado, algunas agresiones externas…) en una especie de `totum revolutum’ en el que todo tiende a confundirse.

Sabemos que lo que aparece en los medios de comunicación es “lo que destaca” (y es seleccionado): de esta manera, lo más representativo es “lo que no aparece” y, en cambio, lo que aparece queda magnificado. Y así, quienes escuchan desde fuera pueden pensar que la agresión es lo habitual y cada profesor/a, una víctima individual. Además, ¿qué efecto puede estar teniendo, “dentro”, sobre la misma convivencia de los centros, ver en la TV que lo excepcionalmente agresivo se presenta como lo normal? ¿hacer ver, por ejemplo, que usar el móvil para vejaciones o agresiones es algo que “todo adolescente hace”? Esta fotografía está distorsionada, pero, además, la misma imagen influye en la realidad.

Pero, por otro lado, los pequeños pero diarios sometimientos que sufren muchos alumnos y alumnas, la sistemática aplicación de la ley del más fuerte… no son noticia.

Cierto es que reportajes o reflexiones deberían recoger “lo normal” con más profundidad, pero a menudo las distorsiones imperan: conocemos el caso de un profesor al que un medio de comunicación quería entrevistar sobre el enfrentamiento profesorado-alumnado; cuando el profesor les hizo saber que no tenía tales problemas, no volvieron a contactar con él (¡aunque seguro que encontraron lo que buscaban!).

La realidad no se deja resumir en frases simples, y aún menos demagógicas. En otros espacios este mismo `sitio web’ abordamos este tema y las líneas de actuación que podemos potenciar .

. Ahora bien, ¿cómo actuar públicamente sin dejarnos confundir por la presión del momento o por nuestro propio desconcierto?:
- ¿Más autoritarismo? Hay que limitar conductas pero ¿puede la convivencia existir por el simple miedo a la autoridad? ¿puede haber gente que conscientemente aproveche el “rio revuelto” para orientar nuestros centros hacia formas autoritarias “ancestrales”?.
- Judicialización. ¿Podemos tomar lo excepcional -una agresión grave, que requerirá su respuesta específica- como base para regular la convivencia del día a día entre los millones de alumnos/as? ¿No estamos en un sistema que ha de educar?

Tampoco será suficiente la perspectiva psicologizadora: mucho hay en el funcionamiento social, en la cultura diaria y en la estructura del sistema educativo que hay que cambiar: ¿por qué no empezar con una mayor responsabilidad crítica del alumnado, para ir convirtiendo los centros educativos en lugares vivos y de crecimiento personal? Nos referimos a la responsabilidad de verdad: la que tiene que ver con el respeto al otro y con una mayor libertad, y no a la que en realidad quiere decir simple obediencia.

Si no avanzamos por ahí, ¿no estaremos colaborando con la falta de responsabilidad y el exceso de dependencia que esta sociedad fomenta en la infancia y en la juventud, a la vez que nos desesperamos por sus consecuencias?

Principios convivencia (Javier Orduña)

Javier Orduña desde su experiencia en el IES Los Enlaces de Zaragoza nos propone 5 Principios para implementar planes de Convivencia en centros:
1) Principio de economía. Economía de planteamientos y recorridos.
2) Principio de control. Control con datos cuantitativos. “Lo que no es medible no es mejorable”.
3) Principio de acción reacción. Toda acción contra la convivencia exige una reacción que intente resolver el conflicto ocasionado.
4) Principio de realidad. Ser conscientes de nuestros límites y nuestras posibilidades reales.
5) Principio de inmediatez. Se deben crear las condiciones para proporcionar, ante los conflictos de convivencia, un tratamiento inmediato, educativo y proporcionado.

Congreso ser adolescente

Congreso
SER ADOLESCENTE HOY

Madrid, noviembre 2005

Niveles de comportamiento

HABILIDADES QUE FACILITAN EL PROCESO DE CRECIMIENTO

Desarrollar estas habilidades supone pues mejorar las relaciones interpersonales y potenciar la asertividad. Hay que promover una autorrealización consciente. Los profesores deben enfrentar a los alumnos a experiencias favorecedoras del desarrollo personal, en los tres niveles de comportamientos implicados:

- El cognitivo (qué pensamos, lo que me digo a mí mismo).
- El afectivo–emocional (qué sentimos).
- El conductual (qué hacemos).

También deben conseguir una buena armonía entre ellos a través de la autorregulación, factor que permitirá una buena expresión personal. La autorregulación depende del grado de conciencia que tengamos de nuestros sentimientos, puesto que primero sentimos y luego pensamos. Por ello necesitamos conocernos para analizar y tomar decisiones más acordes con nuestro entorno y con nuestros ideales que con nuestros impulsos.

Sistemas de representación (aprendizaje)

SISTEMAS DE REPRESENTACIÓN (APRENDIZAJE)

También es importante saber reconocer el sistema de representación (sistema VAK) preferido por el alumno para su aprendizaje y organizar nuestras tareas para ir respondiendo a estos tres estilos receptivos para facilitarle el aprendizaje:

- Sistema de representación visual (predomina la vista, lo visual)
- Sistema de representación auditivo (predomina el oido, lo auditivo)
- Sistema de representación kinestésico (predomina el tacto, el contacto físico)

Propuesta socioafectiva en el aula

LÍNEAS TEÓRICAS – PROPUESTA SOCIOAFECTIVA EN EL AULA (Rosa Gil, Dolores Rubio)

Los modelos socioafectivos o psicosociales basan sus propuestas en la organización de los factores ambientales para modelar las actitudes personales, ayudando a los individuos a expresar sus emociones y objetivos, a pautar la resolución de problemas de forma asertiva, generando sentimientos positivos hacia los demás y fomentando actitudes cooperativas. Parten de un concepto positivo del ser humano y entienden que la aceptación de uno mismo y de los demás es el punto de partida para el desarrollo personal.

Concretando algunas perspectivas, interesa relacionar:
– La línea cognitivo–constructivista. Propone que el alumno construya su propio conocimiento.
– El enfoque psicoevolutivo de Kohlberg (1992) y Piaget. Ayudar a los alumnos a crecer hacia una autonomía moral.
– La teoría de inteligencias múltiples (Gardner, 1995). multiplicidad de las inteligencias (9 tipos).
– La idea de Goleman de inteligencia emocional (1996).

La idea inspiradora es que el proceso vital está lleno de elaboraciones –reconstrucciones progresivas por parte de la persona– sobre la idea de sí mismo, la vida, la realidad, los valores, las metas personales, los demás, etc. Las elaboraciones precisan de unas habilidades tales como saber interpretar, percibir, interaccionar, dar y recibir, respetar, facilitar la comunicación, valorar al otro, etc. Así pues, se deben estimular las habilidades que facilitan el proceso de crecimiento, de cambio, en las estructuras mentales que cada edad necesita e ir avanzando en entrenamientos nuevos, en interacciones nuevas. Facilitar este cambio permite evolucionar.

Un ejemplo de habilidad que reclama su aprendizaje es la empatía: saber reconocer al otro, ponerse en su lugar, salirse del propio egocentrismo. Además, se trata de una herramienta básica para poder llegar a dominar la resolución de conflictos. El enfoque psicosocial muestra que cada persona tiene que construir su sistema de valores y que puede entrenarse cognitivamente para desarrollar habilidades. Pero un proceso de construcción no puede activarse solo, debe ser impulsado. Entramos de lleno en el aprendizaje estructurado; en las actividades que se basan en el modelaje. El modelaje consiste en buscar potenciadores de la imitación para enseñar conductas nuevas a través del lenguaje natural del aprendizaje, que es la observación y la experimentación, mediante ejemplos, vídeos, cómics, etc.

Habilidades cognitivas interpersonales

HABILIDADES COGNITIVAS INTERPERSONALES- Cinco pensamientos.
Según Spivach y Shure (1974), son cinco los pensamientos que construyen el conocimiento. La mayoría de programas que trabajan la resolución de conflictos (dinámica socioafectiva) se basan en potenciar, ejercitar y mejorar estos cinco pensamientos. Los programas de competencia social y crecimiento personal y moral están estrechamente relacionados con la práctica de los cinco pensamientos indispensables para una buena relación interpersonal. Equivalen en la práctica a lo que Gardner (1983) llamó inteligencia interpersonal, y son:

1) Pensamiento causal: hace referencia a la capacidad de establecer las causas de un conflicto así como la definición de éste. Es muy importante definir correctamente el problema (un problema sin solución es un problema mal definido, decía Einstein) para establecer las acciones posteriores; si nos equivocamos o no acordamos las causas entre las partes del conflicto, será imposible establecer alternativas de solución.
2) Pensamiento alternativo: constituye la capacidad de generar alternativas para solucionar el problema. Tenemos que ayudar a los alumnos a buscar alternativas que no sean la violencia o la inhibición, cuantas más mejor, no importa si algunas parecen absurdas en un primer análisis. En esta fase de búsqueda de alternativas tenemos que potenciar la creatividad, el llamado pensamiento lateral.
3) Pensamiento consecuencial: es la capacidad de reflexionar y analizar las consecuencias de cada alternativa. La impulsividad, la ansiedad, la falta de percepción del riesgo y la poca habilidad para establecer la relación causa-efecto de la adolescencia son algunos de los principales problemas que encontramos en las aulas. Por ello es muy importante enseñar y trabajar este pensamiento. Gracias a establecer las consecuencias de cada opción, podemos decidir cuál o cuáles de las alternativas generadas son las más adecuadas.
4) Pensamiento de perspectiva: se refiere a la capacidad de ponernos realmente en el lugar del otro, sin juzgar, desconfiar ni estereotipar. Muchas veces, ser egocéntrico es la causa de la negación de la otra persona, y no solamente es una característica de la adolescencia, los adultos también nos mostramos egocéntricos y cuesta ver al «otro» como a un igual, sin sentirlo adversario y sin escuchar sus opiniones como ataques personales.
5) Pensamiento medios-fin: fijarse objetivos y planificar la forma de conseguirlos es la función de este pensamiento. Para vivir es imprescindible fijarse objetivos, aunque sean a corto plazo, pensar qué es lo que queremos, adónde deseamos llegar y qué necesitamos para alcanzar nuestras metas. A muchos de nuestros alumnos les resulta muy difícil fijarse objetivos, viven al día, sin pensar en su futuro, muchas veces porque lo prevén desalentador debido al entorno donde están inmersos. Si sus padres, adultos que han de servir como punto de referencia, son drogadictos o están en la cárcel (poniendo un ejemplo extremo), ¿qué futuro pueden entrever para ellos? ¿Cómo romper esta maldición? El profesorado tiene que mostrarles otro futuro posible y enseñarles la manera de fijarse objetivos «alcanzables». Remarco la palabra dado que estos objetivos tienen que estar a su alcance, y esto sólo será posible si los alumnos son conscientes de sus posibilidades y son capaces de automotivarse.

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