Ante la conducta disruptiva de un alumno, Juan Vaello considera “absolutamente indispensable” la actuación en equipo de los profesores y la importancia de sustituir las amenazas por advertencias. “La diferencia es que las amenazas rompen el lazo de empatía entre el profesor y los alumnos con lo cual el profesor pierde un referente de poder sobre ellos, es decir, se abren brechas donde tendría que haber puentes, mientras que las advertencias son una representación de uno de los principios que yo defiendo que es la firmeza calmada y empática, es decir, corregir sin crear resentimientos”.















