Cultura de la acción (J.A. Marina)

Es hora de cambiar la cultura de la queja por la cultura de la acción, como dice José Antonio Marina, filósofo y escritor comprometido con la educación en valores y la convivencia escolar.

Principios de la educación

El espíritu de la educación es el conocimiento no de los hechos, sino de los valores (Willian R. Inge).
Enseñar es aprender dos veces (Joseph Joubert).
Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas (Voltaire).
El principio de la educación es predicar con el ejemplo (A.R.J. Turgot).
El secreto de la educación está en el respeto al discípulo (Ralph W. Emerson).
Enseñar a quién no tiene curiosidad es sembrar un campo sin ararlo (Richard Whately).
Un profesor trabaja para la eternidad, nadie puede predecir dónde acabará su influencia (H.B. Adams).
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida (Pitágoras).
La educación consiste en enseñar a los hombres no lo que deben pensar sino a pensar (Calvin Goolidge).
No es mejor maestro el que sabe más sino el que mejor enseña (Vanceli).
Hay ciertos tipos de cosas que para saberlas bien no basta con haberlas aprendido (Séneca).

Hay dos clases de padres, el padre empresario y el padre agricultor. El padre empresario invierte y exige resultados: Si tiene éxito sus hijos serán máquinas perfectas. El padre agricultor siembra con amor, riega con cariño, espera con ilusión y disfruta viendo crecer la vida. Si tiene éxito sus hijos serán personas felices con raíces profundas (Telmo Viteri).

Congreso valores

II Congreso virtual. Educación en valores.
“El Acoso Escolar, un reto para la Convivencia
en el Centro”
Zaragoza, mayo-junio 2006

Aprender a convivir (2006)

MARINA, José A. Aprender a convivir. Barcelona: Ariel. 2006. 217p.
Nos ofrece claves para repensar y profundizar en el actual modelo de convivencia, que Marina divide en tres niveles. “El primero ellos -dice- es fundamental y consiste en saber convivir con uno mismo, algo nada fácil y que influye notablemente en los otros dos niveles”. Esos otros niveles son la convivencia con los cercanos -pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo, etc- y con el resto de los ciudadanos, lo que el llama la convivencia política.